La intervención del Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (PRONADERS), puso en marcha una moderna máquina perforadora que abrió el camino hacia el suministro del líquido vital. Este proyecto, enmarcado en las políticas impulsadas por el Gobierno de Honduras, busca cerrar brechas históricas en la cobertura de agua y saneamiento en zonas rurales.
Se estima que sólo alrededor del 65 por ciento de la población tiene acceso a servicios de agua gestionados de forma segura. En este contexto, y con el compromiso institucional de PRONADERS, se ejecuta la perforación de pozos que ya ha beneficiado a cerca de 740 personas en esta comunidad, quienes anteriormente debían recorrer hasta cuatro horas para acarrear agua. Ahora, con solo extraerla del pozo, pueden bañarse, lavar su ropa y realizar sus oficios domésticos con dignidad.
El titular de PRONADERS, Diego Umanzor, quien se hizo presente para verificar la funcionalidad del pozo, subrayó:
“Con una máquina pequeña estamos llegando hasta estas comunidades que realmente lo necesitan, porque tenemos una planificación y una misión claras: debemos llegar a los lugares donde no hay agua potable. Estamos dando una respuesta contundente, independientemente de la cantidad de personas beneficiadas. Estamos atendiendo a comunidades pequeñas, que son las que más necesidad tienen. Pero este proyecto no termina aquí; volveremos con la máquina a Liure, porque sabemos que hay más comunidades que necesitan con urgencia el agua potable”.
Para acceder al acuífero fue necesario perforar más de 340 pies de profundidad, con una pequeña contraparte de la comunidad, lo que demuestra que la inversión técnica y logística fue profunda y planificada con rigor. Esta solución no solo beneficia a Piedra Campana, sino que también se replica como modelo en los departamentos de Comayagua, Choluteca, Lempira, Olancho y Valle, donde ya se han perforado 19 pozos comunitarios, convirtiendo el acceso al agua potable en una realidad tangible para sus habitantes.
Los vecinos de la comunidad expresaron su agradecimiento al director de PRONADERS por aprobar estas importantes obras. Asimismo manifestaron su alegría por contar con un pozo que les brinda el tan anhelado recurso y reconocieron que estos proyectos se realizan con voluntad y amor al pueblo, dando respuesta a las comunidades más necesitadas.
La llegada del agua trae consigo múltiples beneficios: reduce enfermedades de origen hídrico, mejora la higiene personal y escolar, fomenta la productividad doméstica y libera tiempo que antes se destinaban a caminar largas distancias o cargar baldes. Además, fortalece la resiliencia comunitaria ante el cambio climático, que agrava las sequías y amenaza el suministro en amplias zonas rurales del país. Según informes, la limitada calidad del servicio y la intermitencia en zonas urbanas reflejan un panorama desigual que proyectos como este buscan revertir.
El proyecto es ejecutado por PRONADERS, entidad adscrita a la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), la cual lleva la iniciativa hasta las regiones más vulnerables, aquellas que por años quedaron al margen de las inversiones públicas. Con ello se demuestra que la política institucional está orientada a transformar vidas —un pozo a la vez— en comunidades que soñaban con agua y que hoy, por fin, la tienen.
