Con una inversión superior a cinco millones de lempiras distribuidos en distintos departamentos de Honduras, PRONADERS y FAO dotan con un kit de cocina a cada centro educativo beneficiado


El Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (PRONADERS), impulsa una gestión de alto impacto social al fortalecer los espacios de preparación de alimentos en 150 centros educativos del país, con el objetivo de mejorar las condiciones nutricionales y la calidad de vida de la niñez hondureña. Este esfuerzo, alineado a los programas de seguridad alimentaria del Gobierno de la República, busca reducir brechas sociales en el área rural mediante acciones que promuevan bienestar, salud y oportunidades para todos.

PRONADERS lidera la ejecución de programas y proyectos orientados a garantizar la disponibilidad, el acceso y el consumo de alimentos nutritivos, seguros y suficientes en beneficio de las familias hondureñas, con el acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), que aporta su experiencia en nutrición, alimentación para la salud, y sostenibilidad, afianzando así las iniciativas que promueven el desarrollo rural y la soberanía alimentaria del país.

El titular de PRONADERS, Diego Umanzor, quien lidera la mayoría de las entregas, manifestó: “Ya el gobierno de la república tiene una inversión considerable   para la merienda fresca: con estos equipos de cocina estamos contribuyendo para que esta merienda se una a la merienda seca, y así los niños puedan comer algo más saludable, y dejen de ingerir alimentos procesados como los churros o los jugos; ya en algunos centros educativos están bloqueando  este tipo de alimentos y enfocándose en una alimentación más sana y saludable, para que puedan tener una educación con mayor concentración, y que además los alimentos se preparen en la escuela, para controlar la higiene de lo que los niños van a comer”.

El proyecto, con una inversión total de cinco millones 218 mil lempiras, contempla la entrega de kits de cocina completos a los centros educativos beneficiados, distribuidos en distintos departamentos del país. Cada establecimiento recibe una refrigeradora, licuadora, peroles, ollas, cuchillos, tabla para picar, platos, vasos y cucharas, herramientas esenciales para optimizar la preparación de la merienda escolar y garantizar la inocuidad alimentaria.

El joven estudiante de la escuela Francisco Morazán del Quiscamote, Olancho, Fabio de Jesús Munguía, expresó: “nos sentimos contentos de poder tener este equipo nuevo, porque estamos comiendo mejor, y probando verduras que no habíamos comido nunca, como zapallo enhuevado, mostaza, ensaladas y mucho más; y lo mejor es que son verduras cultivadas por nosotros, lo que agradezco a PRONADERS, y me hace sentirme orgulloso de mi escuela”.

Hasta el momento, las entregas se han llevado a cabo en los departamentos de Comayagua, Copán, La Paz, Lempira, Olancho y Santa Bárbara; proporcionando condiciones adecuadas a la alimentación de niños y jóvenes, pero su impacto va mucho más allá del plato. Una buena nutrición impulsa la concentración, mejora la asistencia y eleva el rendimiento académico. En ese sentido, cada inversión en cocina escolar se traduce en una apuesta directa por el futuro educativo y productivo de Honduras.

El PRONADERS como parte activa de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), con la FAO como aliado, consolida su compromiso con la seguridad alimentaria y el desarrollo integral de la niñez y juventud hondureña, a la vez que fortalece las capacidades comunitarias. Cada utensilio entregado es una herramienta para el cambio, un paso hacia un sistema educativo más equitativo, saludable y con esperanza para las nuevas generaciones.