
La obra, que llevó a cabo el Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (PRONADERS), en el centro básico La Libertad, se ejecutó con un capital de dos millones 398 mil 453 lempiras, y beneficia directamente a 213 estudiantes, mediante una apuesta política por la vida, la dignidad y el derecho a alimentarse.
En un país donde más del 70 por ciento de la población no tiene acceso a una dieta saludable, construir comedores infantiles es un acto de justicia. La pobreza extrema no se combate con discursos vacíos, sino con acciones concretas que transforman realidades; es por eso, que el comedor infantil de San José, en Intibucá, es una respuesta directa a las condiciones de abandono que por largos períodos han marcado a la niñez hondureña. “Aquí no se improvisa: se planifica, se construye, se dignifica”. ha manifestado la presidenta Xiomara Castro en uno de sus discursos.
El proyecto integral a cargo de PRONADERS ya ha sido entregado de manera oficial, e incluye la construcción de un área de comedor, cocina y módulo de baños, además de la instalación de sistemas de agua potable, tanque, fosa séptica y sistema eléctrico. También se ha dotado de mobiliario de acero inoxidable, estufa y freezer. Todo esto para que los 213 niños y niñas puedan consumir sus alimentos de forma cómoda, segura y adecuada, confrontando así el modelo depredador que por años convirtió el hambre en negocio.
En su discurso de inauguración, el titular de PRONADERS, Diego Umanzor, señaló: “este es un proyecto muy importante porque nosotros estamos comprometidos con la educación, y es necesario que este tipo de iniciativas sigan llegando a las comunidades porque los niños necesitan alimentarse con dignidad; y gracias a estas instalaciones y al comité de alimentación escolar, esto se va a lograr. Solo recuerden que el cuidado de los padres de familia y los profesores es muy importante para que los niños se puedan alimentar de manera adecuada”
Con una inversión cercana a los 2,4 millones de lempiras, el comedor infantil ubicado en el centro básico, también incorpora componentes de infraestructura civil, suministro de alimentación y capacitaciones para el personal encargado; se enseñarán técnicas de preparación de alimentos, racionamiento proteínico y uso eficiente de insumos, y se complementará con huertos escolares, una estrategia que incentiva el consumo de frutas y vegetales desde la infancia, lo que lo convierte en símbolo de un modelo de nación que pone al pueblo primero.
La directora del centro básico La Libertad, Carmen Argueta, manifestó: “este proyecto de cocina comedor que hoy se inaugura es de gran magnitud, y beneficia directamente a 213 niños y jóvenes, y de manera indirecta a más de 180 madres y padres de familia y a nueve docentes que laboramos en la institución. Estamos muy agradecidos con nuestra presidenta Xiomara Castro y con PRONADERS por haber puesto su mirada en esta comunidad donde no había un comedor para que los niños pudieran consumir sus alimentos de manera digna, y que además se pudieran complementar con los alimentos del huerto escolar”, finalizó.
En Honduras el hambre fue normalizada por décadas de negligencia estatal, pero ahora PRONADERS, ente activo de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), no administra migajas: construye soberanía alimentaria. hoy se ejecutan acciones concretas que garantizan alimentos sanos y nutritivos para cada niño y niña, sin excepción.
Bajo las políticas distributivas de la presidenta Xiomara Castro, el país deja atrás aquel modelo perjudicial que convirtió la comida en mercancía y adopta éste, donde alimentarse es un derecho innegociable. En San José, Intibucá, ese derecho ya no es promesa: es estructura, es inversión, es revolución.
