- Zona sur, centro y norte del país serán las primeras regiones en recibir el beneficio del vital líquido
Honduras enfrenta una de las crisis hídricas más severas de las últimas décadas. Ante este panorama, el Gobierno de la República, liderado por el presidente Nasry Juan Asfura, impulsa un plan de perforación de pozos para llevar agua potable a las comunidades más vulnerables del país.
El proyecto es ejecutado por el Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (PRONADERS), bajo la dirección ejecutiva de Edgardo Martínez, quien ha priorizado acciones orientadas a fortalecer la seguridad hídrica de las comunidades más vulnerables del país. La iniciativa forma parte de la respuesta institucional ante los efectos de la crisis climática, con énfasis en aquellas zonas donde la escasez de agua representa una amenaza para la salud, el bienestar y el desarrollo de las familias h ondureñas.
En base a lo anterior, el ingeniero Edas Muñoz, responsable del proyecto de perforación de pozos, confirmó que las operaciones ya se encuentran en marcha en distintas regiones del país.
En la zona sur, particularmente en los departamentos de Choluteca y Valle, la problemática se ha intensificado debido a las sequías recurrentes, la degradación de microcuencas y la irregularidad de las precipitaciones. Esta situación obliga a numerosas familias a abastecerse de fuentes no tratadas, como ríos, quebradas o pozos sin control sanitario.

Como respuesta inmediata, PRONADERS ha concentrado sus primeros esfuerzos en esta región, iniciando trabajos de perforación en el municipio de Apacilagua, departamento de Choluteca.
“Actualmente estamos desarrollando un plan masivo de perforación de pozos, razón por la cual hemos priorizado estas zonas. En Apacilagua ya iniciamos la perforación de tres pozos que serán ejecutados de manera secuencial”, explicó Muñoz.
El experto agregó que las operaciones también se extenderán a comunidades de los departamentos de Comayagua y Francisco Morazán, específicamente en el Distrito Central, así como al departamento de Santa Bárbara, ampliando de manera progresiva la cobertura del proyecto en distintas regiones del país.
La falta de acceso al agua potable no solo impacta la salud de la población, favoreciendo la aparición de enfermedades asociadas al consumo de agua contaminada, sino que también limita el desarrollo económico y productivo de las comunidades, reduciendo oportunidades de empleo y mejoramiento de la calidad de vida.
Contar con sistemas seguros de abastecimiento de agua representa una oportunidad para romper ciclos de vulnerabilidad y generar condiciones más favorables para el desarrollo de miles de familias hondureñas.
“De acuerdo con las solicitudes presentadas por las municipalidades y las prioridades establecidas por la Dirección Superior de PRONADERS, los beneficiarios canalizan sus requerimientos a través de las oficinas regionales, donde se les brinda el seguimiento correspondiente”, detalló Muñoz.
Con este plan masivo de perforación de pozos, PRONADERS busca replicar y ampliar esos resultados a nivel nacional, como parte de una respuesta estructural orientada a fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a los efectos de la crisis climática y garantizar el acceso al agua como un derecho fundamental para la población hondureña.